Combustible

La inserción de un nuevo diseño de elemento combustible precisa de una autorización específica del organismo regulador, Consejo de Seguridad Nuclear, para asegurar que el reactor nuclear, cargado con este nuevo diseño de combustible es igual o más seguro que antes de su carga, es decir, durante el ciclo anterior. Por tanto el operador del reactor ha de presentar con suficiente antelación la documentación que justifique esa igual o mayor seguridad, al menos 6 meses antes de la fecha de recarga, para permitir su revisión y la adecuada respuesta por parte del operador a los comentarios y preguntas técnicas del organismo regulador. Todo este proceso se denomina licenciamiento del combustible.

El combustible nuclear tiene la característica esencial de la multiplicación neutrónica, es decir, que por cada neutrón capturado en el uranio para producir su fisión se producen dos o más neutrones que pueden sobrevivir a las capturas parásitas en los materiales estructurales y en el agua llegando a producir una nueva fisión para así mantener la reacción en cadena que es lo que permite funcionar al reactor de forma estable y a la máxima potencia autorizada durante todo el tiempo entre recargas, es decir, de 12.000 a 16.000 horas. Sin embargo cuando el reactor se para durante la recarga y se extrae el combustible del núcleo hay que asegurar lo contrario, es decir, que los neutrones que lleguen al mismo o se produzcan espontáneamente no se reproduzcan, es decir no tengamos una reacción en cadena fuera del núcleo. La disciplina que lo asegura mediante separación física de los elementos (fugas de neutrones) o mediante placas de absorbente con boro (absorción de neutrones) se denomina seguridad respecto a criticidad o simplemente “criticidad”.

La decisión de los EEUU (Carter, 1978) de impedir el reproceso del combustible usado para recuperar uranio y plutonio creó una dificultad importante a todos los países cuyo combustible había pasado por EEUU en alguna fase de su fabricación, fuera en la conversión, en el enriquecimiento o incluso en sus componentes. Al no poder reprocesar el combustible hubo que almacenarlo en las piscinas de las centrales, las cuales no estaban dimensionadas para esa función sino para apenas 5 años de almacenamiento. Ante esa dificultad y los retrasos en la solución centralizada (el ATC) hubo que cambiar los bastidores de las piscinas (racks) para almacenar el combustible de forma más compacta dando lugar al llamado “reracking” o cambio de bastidores.

Proyectos

Proyectos

  • Licenciamiento de los combustibles ATRIUM y GNF2 mediante comparación GIRALDA/MCNP y MONTEBURNS
  • Análisis de criticidad de la piscina de Cofrentes
  • Análisis de criticidad con crédito al boro para Isar-2
  • Licenciamiento del reracking de Yong-Guang 3 y 4 (ENSA-Iberinco)
  • Estudio de contenedores BWR con crédito al quemado (NRC via ORNL)
  • Diseño conceptual de un contenedor para Trillo (ENSA)
  • Evaluación de 3 experimentos críticos (Proyecto ICSBEP)
Clientes

Clientes

  • Iberdrola Generación: CN Cofrentes
  • Iberdrola Ingeniería y Construcción: CN Cofrentes y proyectos internacionales (Mejora Khmelnitsky y bastidores en China, Korea y Taiwan)
  • Nuclenor
  • Siemens  / AREVA
  • NRC (ORNL)
  • Comisión Europea (TSCIS , PHARE)